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El miedo es útil: la IA y la robótica como amenaza para nuestra seguridad
Muchas personas hoy en día no comprenden los riesgos que conlleva el rápido avance de la inteligencia artificial y la robótica. Es momento de hacernos las preguntas difíciles: ¿Qué escenarios nos esperan en el futuro? ¿Cómo podemos prepararnos para ellos y cómo debemos responder?
El primer paso para abordar cualquier problema potencial es reconocerlo. Por eso me pregunto: ¿y si el control físico, o incluso la eliminación, llevados a cabo por robots impulsados por IA dejan de ser solo un concepto de ciencia ficción?
Me gustaría descartar esta pregunta como absurda e irrelevante, pero sé que ignorarla o minimizar su importancia no nos protegerá de los peligros del futuro ni de la pérdida de nuestra libertad personal.
Ya existen sistemas en los que la IA ayuda a gestionar drones, operaciones militares y análisis de comportamiento en tiempo real. Pero ¿y si mañana un dron está flotando frente a tu balcón? No tendrá dilemas morales, no sentirá remordimiento y no cuestionará una orden. Y eso suponiendo que siquiera necesite una orden. Si esta tecnología cae en las manos equivocadas, ¿quién la detendrá? ¿Realmente creemos que nuestras fuerzas del orden podrán protegernos de enjambres de pequeños objetos voladores autónomos cuando el desarrollo y la producción de esta tecnología se están volviendo cada vez más baratos y accesibles? Hoy, los terroristas deben arriesgar su libertad y su vida. La tecnología puede hacer que el terrorismo sea anónimo, llevándolo a una dimensión completamente nueva.
El siguiente paso es un mundo en el que estos sistemas y máquinas tomen decisiones por sí mismos. Pero, ¿qué significa realmente “tomar decisiones” en el contexto de la inteligencia artificial? No se trata simplemente de ejecutar una instrucción, sino de elegir entre múltiples opciones, a menudo basadas en datos que los humanos ni siquiera pueden ver ni comprender del todo. Y cuando esas decisiones ocurren en milisegundos, ¿es siquiera posible intervenir desde fuera?
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Resumen
Preguntas frecuentes sobre el tema del artículo
¿Se están utilizando ya drones autónomos en la guerra?
¿Podrían las armas autónomas tomar decisiones sin supervisión humana?
¿Existe un tratado internacional que regule las armas autónomas?
¿Qué tan accesible se está volviendo la tecnología militar de drones?
¿Podría utilizarse la IA para desarrollar armas biológicas?
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Cuanto más pienso en esto, más me doy cuenta de la importancia fundamental de este tema.
Cuanto más pienso en el futuro, más me doy cuenta de cuántas preguntas esenciales siguen sin respuesta.
Es real, está creciendo y es potencialmente devastadora.
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La misma tarea, dos modelos. Fable 5 contra Opus 4.8. Sobre el papel Fable es el mejor modelo, con más contexto y mejores especificaciones. Y aun así perdió. Opus resolvió la tarea con una sola ronda de control por 721.000 tokens, mientras que Fable necesitó nueve rondas y quemó 2,78 millones de tokens. La diferencia no estaba en el modelo, sino en cómo planteé la tarea. Y lo sé porque lo medí.

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Cuatro días en Cataluña. Sin ordenador, sin IA, casi sin redes sociales. Me compré este cuaderno para anotar lo que pensaría y lo que encontraría y aprendería durante el viaje.

