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Los inversores se están volviendo inútiles, la bolsa un casino y el internet solo un juego
El inversor solía ser una figura clave en el mundo capitalista. Aportaba capital al emprendedor —alguien con visión, energía y el impulso para construir algo nuevo—. Era un trato: capital a cambio de una parte del valor futuro. Y funcionó. En algunos lugares, aún lo hace.
¿Entonces por qué hablo en pasado?
Porque los cambios provocados por la inteligencia artificial y la automatización apuntan hacia un futuro radicalmente distinto.
Lo que antes tenía valor, está perdiendo su sentido
El mundo de hoy es difícil de predecir. Pero para vislumbrar el futuro, al menos podemos observar las tendencias actuales y las leyes fundamentales que las sustentan.
Cuando todo parece inestable e incierto, la física ofrece una base sólida. En un sistema cerrado, la energía no se crea ni se destruye —solo cambia de forma—. Y estos sistemas tienden a equilibrarse con el tiempo.
Así como la presión se equilibra en física, el precio se ajusta en economía a través de la oferta y la demanda. Cuando la demanda es alta y la oferta escasa, el precio sube. Cuando hay exceso de oferta, el precio baja. En ambos casos, el equilibrio es el rumbo natural.
¿Pero qué pasa en un mundo donde la oferta se vuelve casi infinita? Porque la IA puede generar soluciones, productos y servicios sin intervención humana y a coste casi cero. ¿Quién generará la demanda? ¿Quién querrá siquiera todos esos resultados que este sistema sigue produciendo?
Nos dirigimos hacia un futuro donde muchas cosas simplemente perderán su valor. Lo que hoy vale miles de millones podría valer tanto como una calculadora, una bombilla o una rueda dentro de unos pocos años. Es un cambio enorme, ¿verdad?
La gente está invirtiendo sus ahorros en cosas que hoy parecen valiosas —como vehículos eléctricos autónomos o sistemas basados en IA que automatizan flujos de trabajo, marketing o desarrollo de software—.
¿Pero y si dentro de unos años tratamos estas tecnologías como hoy tratamos una calculadora? No creo que sea una idea tan loca. Y si se confirma, cambiará de forma fundamental el funcionamiento del mundo financiero.
El capital perderá valor, y la bolsa se volverá un casino
Históricamente, el mayor obstáculo para construir algo era el coste. Había que pagar fábricas, empleados, logística, marketing. Por eso la inversión era esencial. El inversor aportaba capital que no estaba al alcance de todos.
Pero hoy, montar una empresa cuesta cada vez menos. Sistemas automatizados están reemplazando a decenas de empleados. La IA puede programar, inventar productos, analizar mercados, diseñar estrategias y redactar textos persuasivos. Una sola persona con acceso a un modelo de IA potente puede construir en un fin de semana lo que antes requería meses de trabajo en equipo.
Lo que está perdiendo valor ahora es el capital mismo. Y si vamos un paso más allá, podemos decir que el dinero moderno nunca tuvo valor intrínseco. Pero dejemos eso de lado. En los negocios, la creencia en el valor del dinero permitía comprar tiempo, trabajo, máquinas y servicios.
Si ya no se necesitan personas, y la producción de las máquinas y algoritmos se vuelve inútil por exceso de oferta... entonces, ¿para qué sirve el capital? ¿Para qué sirve un inversor?
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Este artículo tiene únicamente fines informativos y educativos. No constituye asesoramiento financiero, ni una recomendación de compra o venta de valores, ni una garantía sobre la evolución futura de los mercados. Refleja únicamente las opiniones personales del autor, quien puede ser también inversor. Invertir en los mercados financieros conlleva riesgos y cada lector debe tomar sus decisiones de forma independiente y, en caso necesario, consultar con un profesional autorizado.
Resumen
Preguntas frecuentes sobre el tema del artículo
¿Qué ocurre con el valor de las cosas cuando la oferta se vuelve casi infinita?
¿Podrían los mercados bursátiles convertirse realmente en casinos?
¿Para qué se usará el capital si la IA elimina la mayoría de los costes de producción?
¿Está internet realmente perdiendo su valor?
¿Qué deberían hacer los inversores en este entorno?
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