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Qué tendrá valor en la era de la IA
Cuando piensas, o escuchas decir, que la inteligencia artificial todavía no entrega resultados de calidad suficiente, que para ciertas tareas no sirve, conviene tener presente que hoy eso ya puede no ser cierto. A menudo basta con usar bien las herramientas adecuadas. Y aunque fuera cierto, en conseguir que la IA entregue mejores resultados y sea más útil trabajan intensamente las mentes más brillantes del planeta.
Quien se dedica a la inteligencia artificial en la práctica, quien entra en ella con detalle, lo ve. Quien no, suele ver solo la mirada masiva de las redes sociales, donde la gente valora mal lo que produce la IA, o dice que en el trabajo le causa más problemas que beneficios.
El debate sobre si la IA es útil o no, sobre si sustituye y va a sustituir tareas del trabajo o no, hoy ya no tiene sentido. Es una cuestión resuelta.
La mayoría de las tareas que hoy hacen las personas será automatizada. No digo que todas. Y no hablo de puestos enteros. Hablo de las tareas concretas que una persona realiza a lo largo del día.
La barrera no está en si algo se hace hoy en un ordenador. Un ordenador, y con él la IA, se puede conectar también a algo que hasta ahora funcionaba sin él. Escribo sobre ello en Con la IA todo es posible.
Al mismo tiempo no afirmo que esto vaya a sustituir hoy o mañana cada tarea al cien por cien, y menos aún al primer intento. Escribo sobre ello en ¿Qué trabajo no reemplazará la IA?
Seguir todo lo que se escribe sobre IA es imposible, y tampoco hace falta
Se publica sobre IA más de lo que nadie puede leer. Ningún resumidor automático lo resuelve. En mi opinión tampoco hace falta. Días enteros viendo vídeos sobre IA no te harán mejor en este terreno si no lo pruebas tú mismo. Mira mejor una hora de vídeo bueno y ve a probar aquello de lo que habla. Mientras lo pruebas verás nuevas posibilidades que ensayar. La práctica te interesará más que el siguiente vídeo.
Para entender hacia dónde va todo esto, además de probar los modelos en la práctica, hay que hacerse algunas preguntas. Esas preguntas nos llevan a lo que podemos hacer con la IA y a dónde poner nuestra energía.
Tres preguntas
¿Qué tendrá valor en los próximos años?
¿En qué serán sustituibles las personas y en qué no?
¿En qué merecerá la pena tener conocimiento experto y en qué no lo merecerá en absoluto?
Las respuestas las busco desde hace tiempo y escribo sobre ellas.
Qué tendrá valor
Esta pregunta me la hago muy a menudo. Me la hago, por ejemplo, desde el lado de las necesidades humanas: qué necesitarán de verdad las personas dentro de diez años. Agua, comida, seguridad, vivienda, energía, cuidado de los mayores y de los enfermos. Y para vivir una buena vida necesitarán algún sentido, y además libertad, salud mental, la capacidad de distinguir lo esencial de lo accesorio, comunidad y la posibilidad de participar en los asuntos públicos. De la respuesta a qué necesitarán las personas deduciría yo qué tendrá valor. Es, por supuesto, el escenario optimista del futuro, aquel en el que las necesidades de la gente todavía importan.
La segunda parte de la respuesta es aún más sencilla. Todo lo que es limitado y necesario conservará su valor. No sé si en 2040 existirán Google o Facebook. Sé que quien entonces lidere la tecnología necesitará materias primas estratégicas. Un robot, un chip y una batería tienen que fabricarse de algo.
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Resumen
Preguntas frecuentes sobre el tema del artículo
¿Qué tendrá valor en la era de la IA?
¿Qué profesiones sobrevivirán a la inteligencia artificial?
¿La IA sustituirá todo mi trabajo o solo una parte?
¿Qué habilidades merece la pena desarrollar en la era de la IA?
¿Tengo que seguir todas las novedades sobre IA?
¿En qué son insustituibles las personas frente a la IA?
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